Mantener una plancha vertical es esencial para conservar la calidad del vapor, limitar los depósitos y prolongar la vida útil del aparato. Un mantenimiento regular no es solo una cuestión de comodidad de uso: también condiciona la constancia del rendimiento con el paso del tiempo.
Los principios de mantenimiento son sencillos, pero su frecuencia y su aplicación dependen del tipo de aparato, del ritmo de uso y, sobre todo, de la calidad del agua utilizada.
¿Por qué mantener una plancha vertical?
Una plancha vertical funciona gracias a la producción de un vapor regular. Con el tiempo, el agua utilizada puede dejar residuos en la caldera y sobre determinadas superficies de contacto. Sin mantenimiento, estos depósitos pueden alterar el rendimiento, dificultar el buen funcionamiento del aparato y acabar provocando una disminución importante de la producción de vapor.
El punto más importante: la calidad del agua
Lo ideal es alimentar una plancha vertical con agua desmineralizada. Cuando esto no es posible, hay que extremar la vigilancia en el mantenimiento, ya que el agua corriente suele dejar residuos calcáreos tras la evaporación.
Cuanto más dura sea el agua, más riguroso deberá ser el mantenimiento.
Los gestos de mantenimiento esenciales
- Aclarar periódicamente la caldera para evacuar los depósitos.
- Limpiar las superficies exteriores con un paño suave y húmedo.
- Vigilar las superficies de contacto para evitar marcas blancas o residuos.
- Comprobar regularmente el estado general del aparato, especialmente en caso de uso frecuente.
Por qué la cal plantea problemas
Cuando el agua se evapora, puede dejar en el fondo de la caldera un depósito de sedimentos, generalmente calcáreos. Con el tiempo, estos residuos pueden aglomerarse, dificultar la circulación interna y alterar la producción de vapor.
Un aparato con cal puede perder eficacia, calentarse con más dificultad o producir menos vapor que al principio.
¿Con qué frecuencia hay que mantener una plancha vertical?
No existe una frecuencia única válida para todos los aparatos y todos los usos. El mantenimiento debe adaptarse:
- al ritmo de utilización;
- a la calidad del agua;
- al nivel de exigencia del aparato;
- y al entorno de uso.
Cuanto más intensivo sea el uso y cuanto más cargada de cal esté el agua, más frecuente deberá ser el mantenimiento.
Qué es mejor evitar
- Esperar a que baje la producción de vapor o a que aparezca una avería para actuar.
- Descuidar el aclarado cuando el aparato funciona con agua cargada de minerales.
- Utilizar un agua inadecuada sin compensarlo con un mantenimiento más riguroso.
- Improvisar un procedimiento agresivo sin comprobar su compatibilidad con el aparato en cuestión.
¿Cuándo hay que pasar a una página más específica?
Esta página presenta los principios generales de mantenimiento aplicables a una plancha vertical. En cuanto se trate de seguir un procedimiento adaptado a un modelo concreto, tratar una bajada de vapor, identificar un fallo u orientar una solicitud de asistencia, conviene remitirse a una página más específica.
Procedimientos adaptados a los modelos Gecko-Steamer®
Para los procedimientos de mantenimiento, aclarado, asistencia y reparación adaptados a los modelos Gecko-Steamer®, consulte nuestra página dedicada: Mantener / reparar mi plancha vertical.