Para utilizar correctamente una plancha vertical, llena el tanque de agua, enciende el aparato, espera a que alcance la temperatura de funcionamiento y luego pásalo suavemente sobre las áreas arrugadas de tu ropa. Asegúrate de estirar ligeramente la tela para obtener los mejores resultados.
El principio de funcionamiento de una plancha vertical es bastante simple. La plancha o difusor permite aplicar vapor directamente al contacto con las telas a una temperatura mínima de 100°C. La acción combinada del vapor y un ligero movimiento de frotamiento elimina todas las arrugas sin ningún riesgo de brillo o apelmazamiento, incluso en telas delicadas.
El trabajo se realiza verticalmente, con la prenda generalmente colocada en una percha o entre tensores. Una ligera tensión aplicada a la tela con la mano libre mientras se aplica el vapor directamente sobre el material permite que las fibras recuperen su apariencia natural, restaurando las prendas a su aspecto original.